Mecanismos Neurofisológicos del cerebro soñador

 

         «Hagamos un ejercicio de imaginación, veamos a una persona dormida a punto de despertar. Vamos a fantasear que un grupo de investigadores neurocientíficos le coloca unos lentes. Los cristales de estos lentes son cámaras de video que están conectados a un depósito de archivo integrado a los mismos lentes. Al despertar la persona, de inmediato la pequeña cámara comienza a grabar todo lo que la persona ve y así estará funcionando durante todo el día. Cuando el sujeto de investigación se va a la cama, le son retirados los lentes que se entregan a un equipo de edición. Los investigadores se dedican a ver todo lo grabado por la cámara o sea todas las imágenes que la persona investigada vió durante el día. Una por una van seleccionando, borrando todas las escenas que sean intrascendentes o triviales. Y van guardando solamente las experiencias interesantes, que fueron grabadas en momentos emocionales. Cualquier tipo de emoción, tanto las alegría y el amor como el miedo, la tristeza o la rabia. Y para archivarlas hacen lo mismo que un ordenador, la guardan en todos aquellos lugares que tengan elementos comunes. Por ejemplo si el hombre investigado se reunió con una mujer a tomar una copa en un bar y vivió momentos alegres, entonces la escena será guardada en varios archivos tales como : el rostro de la amiga, la música que escucharon, los temas conversados, el sabor del vino, el gusto de las tapas, el perfume de ella, las imágenes visuales del sitio donde estuvieron.  

            Y a partir de ese momento, el hombre podrá recordar el evento cada vez que vea la foto del rostro de la amiga, pruebe una copa de vino del mismo sabor o de sabor parecido, escuche la música o vuelva a oír un tema de conversación como el que conversó con su amiga.  

           Es por ello que los recuerdos son despertados por eventos muy simples que forman parte del gran conjunto que formó el recuerdo original. En ocasiones no sabemos por qué recordamos algo, pero la explicación está en que el mecanismo de evocación de nuestro cerebro es inconciente. 

NEUROFISIOLOGÍA DEL SUEÑO 

         Durante un día, los órganos de la percepción como la piel, los ojos, oídos, lengua, nariz y los receptores de las articulaciones reciben miles y miles de estímulos, el SARA los recibe todos y los selecciona, algunos van a la corteza para tener una respuesta inmediata como por ejemplo un pinchazo de aguja en el dedo de la mano, hará que la corteza cerebral motora genere una orden a los músculos del antebrazo para que retire rápidamente la mano. 

         Además durante el día, el SARA habrá enviado a la corteza una enorme cantidad de estímulos que no fueron muy concientes para la persona, o no fueron muy importantes. Ejemplo : Durante el recorrido a nuestro trabajo hemos visto muchas personas, autos y comercios que no recordamos. En un día también habremos escuchado un sinfín de sonidos como voces de personas, conversaciones que tuvimos, música que escuchamos, los sonidos de la calle, los ruidos de una construcción vecina a nuestra casa. Todos los sonidos entraron hasta nuestra corteza auditiva, pero muchos de ellos no interesan y no vale la pena guardarlos en nuestro archivo de memoria. 

         Durante el sueño, cuando el SARA reduce considerablemente el ingreso de estímulos del exterior, la corteza se encuentra descansada con un mínimo de actividad. Entonces comienza a desarrollar su actividad interna. Los estímulos que entraron a la neurona están generando un archivo de memoria, pero si el dato no es interesante, la misma neurona lo desactivará y el recuerdo desaparecerá.  Ahora, los momentos vividos que fueron intensos, importantes o interesantes comenzarán a grabarse en forma de gránulos de ARN dentro de la mitocondria de la neurona.  Esta intensa actividad intraneuronal provocará que algunos de los estímulos recibidos se organicen a manera de archivo y esto hará que la neurona los vuelva a percibir.  Ejemplo :  Si durante el día, la persona vió un automóvil lujoso de color rojo y deseó tenerlo, es probable que durante el día no vuelva a acordarse de ello porque no tuvo motivo para evocarlo. Durante la noche esa imagen visual que entró a su neurona será archivada, entonces el individuo la vuelve a “ver” pero interiormente. O sea que sueña con el auto rojo. 

         Si durante la actividad de reacomodo de archivo de imágenes,  la persona dormida está almacenando varios estímulos visuales, tendrá una fase MOR. Si en este momento es despertada dirá “estaba soñando con un auto rojo”.   Si no se le despierta, guardará la imagen y muy probablemente por la mañana no tenga la menor idea de lo que soñó. 

         Tiempo después, cuando durante el sueño esté archivando otra imagen de automóvil, o de cualquier objeto rojo, es posible que se reactive aquel recuerdo que ya estaba grabado. Al despertar la persona podría decir : “ Soñé un lujoso auto rojo y no sé por qué. Yo nunca he tenido un vehículo así”. 

         Eso es en cuanto a los objetos. Sin embargo son más importantes todavía las imágenes emocionales. Emociones intensas,  regocijantes, conflictivas, comprometedoras, felices, angustiosas que se vivieron durante un día, también habrán de ser archivadas por el mismo procedimiento.  Si durante el dormir, se guarda una imagen no resuelta, como un enojo no expresado, un dolor no llorado, una tristeza ocultada, o una alegría no manifestada. Tiempo después estas imágenes tenderán a aparecer durante el sueño con la finalidad de organizarse dentro de la neurona, esto quiere decir, cuando se resuelvan. Y pueden aparecer en el sueño mezcladas con figuras visuales que no tienen aparentemente nada que ver. Así es como se dan las clásicas imágenes absurdas de los sueños . Ejemplo una persona dice “ Soné a la abuela Matilde, pero no era ella, en realidad tenía la cara de la tía Julia. Estábamos en su casa, que era como una estación de ferrocarril pero yo sabia que era la casa de la abuela. Además le dije, abuela no puedes estar aquí porque tu moriste hace muchos años. Y ella contestaba, ven siéntate a la mesa que te preparé tu guisado favorito y me servía una Biblia de color rosa” 

         Ello se debe a la mezcla de estímulos, en el momento que buscan su acomodo interno.  

         Así es como se produce el contenido onírico del sueño. Lo más importante es que estas imágenes, siempre tienen un significado simbólico y por lo mismo dan a la persona soñante, un mensaje existencial.»

Héctor  Grijalva 

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